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Flora del Complejo

Acacia

Crecí para ti. Tálame. Mi acacia implora a tus manos du golpe de gracia.

Juana de Irbarborou

Álamo

Contra el cielo inespresable, el álamo, ya amarillo, instala la alta belleza de su éstasis vespertino.
La luz se recoje en él como en el nido tranquilo de su eternidad. Y el álamo termina bien en sí mismo.

Juan Ramón Jiménez

Anacahuita

Blanca flor de la sultana adorna el gris de mi pueblo, como a la hoja el sereno, de brillo y destellos cubre, llena de blanco la cumbre del árbol que es tu morada y a las calles apagadas dales tu belleza y vida, sé un consuelo, sé salida, sé la esperanza olvidada.

Anonimo

Limonero

¡Gloria de los huertos, árbol limonero, que enciendes los frutos de pálido oro y alumbras del negro cipresar austero las quietas plegarias erguidas en coro

Antonio Machado

Santa Rita

Como manto que gravita cae -mórbida y lujosa- en catarata suntuosa, la morada Santarrita

León Benarós

Fresno

A aliviar voy mis cuidados
a la orilla solitaria
de un pacífico arroyuelo,
que entre fresnos se dilata.

Carolina Coronado

Naranjo

Doña primavera
viste que es primor,
viste en limonero
y en naranjo en flor.
Lleva por sandalias
unas anchas hojas,
y por caravanas
unas fucsias rojas.

Gabriela Mistral

Romero

Muy cerca está, romero,
la tierra verde y santa y florecida
de tus sueños; muy cerca, peregrino
que desdeñas la sombra del sendero
y el agua del mesón en tu camino.

Antonio Machado

Pinos

El mar lejano
la fuente trueca su cantata.
Se mueven todos los caminos...
Mar de la aurora, mar de plata,
¡qué nuevo estás entre los pinos!
viento del sur ¿vienes sonoro
de granas? ciegan los caminos...

Juan Ramón Jiménez

Jazmín Azul

El clavel, lindo en color,
y la rosa todo amor;
el jazmín de honesto olor,
la azucena religiosa,
¿Cuál es la más hermosa?

Tirso de Molina

Laurel

Esta hoja de un laurel que aún me emociona
como en aquella noche, dulcemente
por más que mi razón comprende y siente
que es un laurel que el mérito no abona.

Manuel Acuña

Eucaliptos

Yo te he visto, aspirando distraído,
con el aliento que la tierra exhala
-hoy, tibia tarde en que las mustias hojas
húmedo viento arranca-
del eucalipto verde
el frescor de las hojas perfumadas.

Antonio Machado